Título: Rojo y negro
Año: 1942 (FRANQUISMO)
Duración: 78 min.
Director: Carlos Arévalo
Rol: miliciana
Sinopsis
Luisa y Miguel son una joven pareja que llevan prácticamente juntos desde que eran niños. Ya en su juventud y en plena Segunda República, ambos adquieren una conciencia política muy diferente: él se afilia a un partido de izquierdas, y ella a la Falange Española. Desde ese momento, sus vidas irán por caminos distintos…
Análisis
La película, estrenada en 1942 (durante la Guerra Civil Española), es un tanto atípica para la época ya que narra de forma sombría y dura pero de manera totalmente objetiva como una pareja de ideologías diferentes, él sindicalista y ella falangista, se aman a pesar de ello. Este fue el principal motivo por el cual recibió tal crítica social, que acabó siendo retirada de cartelera pocas semanas después, siendo olvidada para el pública hasta que fue hallada y restaurada en 1996.
Rojo y negro, se desarrolla en tres actos; los primeros de mañana siendo más breves que el tercer acto y donde se relata la infancia y los inicios ideológicos de Luisa y Miguel. Y el último, la noche, que va desde los acontecimientos de Luisa como falangista en un Madrid republicano hasta los de Miguel como dirigente anarcosindicalista.
En esta última parte, se centra sobre todo en la joven falangista, interpretada por la mítica Conchita Montenegro, distanciada de los arrebatos patrioteros, grandilocuentes e históricos habituales para la cinematografía del Régimen. Luisa es una mujer que no muestra sumisión o resignación frente al Madrid republicano, sino que se muestra valiente, independiente, dura y decidida; todo ello la convierte en una heroína poco común para el cine español de su tiempo, donde lo correcto era dar protagonista al hombre y que la mujer representará un papel de abnegada madre y esposa, en un hogar cristiano.
